Escribir un diario

Alguna vez leí que escribir un blog personal, equivale a tener un diario virtual, uno que la gente puede visitar con la intención de conocer a la persona detrás de esas palabras, así como su forma de pensar.

En mi opinión, me parece muy acertada analogía y es por esa razón es que escribo aquí; porque hay ideas que quiero plasmar en las letras para poder compartirlas.

Pero, siempre había tenido una ligera inquietud con el tema de mantener un blog, hay ciertas ideas en mi cabeza que quiero mantener para mi sólo.

Debido a esa inquietud, fue que decidí empezar a escribir un diario personal, un lugar donde pudiera escribir eso que no siempre puedo publicar aquí.

Y la razón por la que decidí escribir sobre el diario que estoy escribiendo, es porque en el mes que llevo haciéndolo, he descubierto que es algo bastante relajante. Es algo parecido a tener una conversación conmigo mismo pero que queda plasmada y que puedo revisar pasado el tiempo.

También me ha servido para preservar ideas que me surgen después de leer algún artículo o ver un vídeo, o incluso para escribir el borrador de un post para el blog.

El poder de un diario realmente está limitado al uso que le da cada persona y no se necesita ser un famoso escritor para comenzar a escribir un diario, tan sólo basta un lápiz y papel; aunque también puede ser una aplicación, y listo, sólo que hay que dejar fluir los pensamientos.


Un día, un buen amigo, tomó mi iPhone y le hizo una pregunta a Siri:

¿Cuál es el sentido de la vida?

Creímos que no obtendríamos respuesta alguna o que simplemente nos diría que lo podía buscar en internet por nosotros; y al final nos llevamos un gran sorpresa con su respuesta:

Intentar ser amable con la gente, comer sano, leer un buen libro de vez en cuando, hacer un poco de ejercicio y convivir en paz y armonía con gente de cualquier raza y condición.

Su respuesta fue sencilla, corta, pero profunda. El sentido de la vida no tiene que ser algo rebuscado, algo que sólo un filósofo o un erudito podría formular. Simplemente se trata de ser feliz con lo que tienes y con los que te rodean; se trata de errar y aprender para mejorar tu camino.

El sentido de la vida es sencillo, vive tu vida lo mejor que puedas.


La hora del cambio

Steve Jobs tenía una práctica que me resulta muy interesante y me ha hecho reflexionar mucho. Cada mañana al levantarse, se miraba al espejo y se hacía esta pregunta: “si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”, y decía que si la respuesta a esa pregunta era “no” durante varios días seguidos, era señal de que había que cambiar algo.

Tal vez yo no lo haga todos los días, ni de la misma manera, pero hay momentos en los que me pregunto a mi mismo, si el camino que estoy tomando es el camino correcto, el camino que me hace feliz.

Claro que no es para mi algo sencillo responder a una pregunta como esa y mucho menos, las veces que logro responderla, asimilar la respuesta que me doy a mi mismo.

Los cambios son algo muy necesario en la vida, son la manera de mantenerse activo, sirven para evitar el caer en la rutina que lentamente te mata, pero hay algo que no podemos evitar como seres humanos: el miedo al cambio.

Actuar y hacer esos cambios que cambiarían la respuesta a la pregunta que me hago me dan miedo, no lo puedo evitar, pero lo que si puedo evitar es que el miedo me frene y me mantenga atado a una rutina que no me motiva ni apasiona.

Ha llegado la hora de hacer un cambio.


Las empresas buscan generar ganancias, eso no es nada nuevo ni tampoco es un secreto; hay que admitirlo, el dinero es la sangre que mantiene vivas a las empresas. Y aunque este es uno de sus principales objetivos no debería ser el único ni el primero.

En mi opinión, las empresas deberían tener como principal objetivo, antes de generar ganancias; crear un producto espectacular y como ningún otro, un producto que refleje el esfuerzo, la dedicación y el compromiso del equipo detrás de éste.

Ese debería ser el objetivo con el que nace una empresa, el de mejorar la vida de sus consumidores y no el de enriquecerse a costa de sus necesidades.


La calidad es más importante que la cantidad. Un home run es mejor que dos dobles

Steve Jobs

La magia detrás de cada gran producto no son sus coloridas interfaces, sus detalladas instrucciones de uso o sus apantallantes anuncios de publicidad.

La magia detrás de cada gran producto son las horas dedicadas a pulir cada detalle, la pasión y entrega que le impregnan cada uno de los miembros del equipo.

El secreto para crear la magia que rodea a un grandioso producto es tener un equipo dedicado, apasionado y por sobre todo, dispuesto a crear el mejor producto que haya existido.